Vakaro llegó a más personas, empezando de un pequeño negocio familiar en Escobedo, Nuevo León, con el sueño de crear un pequeño espacio de crear, compartir, y disfrutar. Platillos que vienen de nuestra cultura mexicana pero al lugar al que visitabamos, los sbores se sentian industrializados. Nuestra madre siempre soñó con tener un puesto de antojitos mexicanos, y los hijos y esposo nunca podian explicar e sazon de ella. Todo esto fue la razon por la que decidimos como familia el compartir todo lo que queriamos de un platillo y el sazón tan singular que disfrutabamos a diario. El sueño apenas comienza, esperamos recibirte con los brazos abiertos pronto, pero en este momento esperamos crear un momento significativo en tu día. Bienvenido a Vakaro.